Al final me llevo de vacaciones, este verano, la consola más inesperada

Como todos los veranos hay que hacer la maleta y pensar detenidamente a qué vamos a jugar cuando lleguemos al lugar de descanso. En estos días tengo que decir que he intentado pensar qué es lo que más me atraía para llevarme y no lo he tenido del todo claro. Tengo muchos juegos lanzados en 2025 por probar, pero también me tiran los clásicos retro, que últimamente he descubierto que es posible revisitar algunos y disfrutar como un bestia por el camino.

Por deformación profesional, y por afición personal, suelo comprarme todo lo que sale. Así que sobre la mesa, al lado de la maleta, tenía para meter unas cuantas máquinas. Steam Deck/Lenovo Legion Go S con SteamOS, Nintendo Switch 2, PS Portal y, por último, un outsider con el que nadie contaba: mi Analogue Pocket llenita de entretenimiento FPGA de todas las épocas. Con miles de juegos reunidos dentro de una sola microSD.

¿Qué consola me llevo de vacaciones?

No voy a hablar de virtudes porque todos las conocéis, lo que supone llevar un Expedition 33 en una handheld PC, un Donkey Kong Bananza para Switch 2 o un Death Stranding 2 On the Beach en PS Portal, así como decenas y decenas de clásicos en el caso de la Analogue Pocket. Y tomando la que menos problemas me daría, elegí la que me iba a llevar.

  • En Steam Deck, Nintendo Switch 2 y PS Portal pronto comenzaron a ser un problema para mí esos juegos inabarcables, que necesitan de echarle muchas horas cuando por cuestiones familiares, como mucho, tengo 20 minutos, media hora, en el mejor de los casos una hora entera o dos, y casi siempre quitándomelo de mi sueño nocturno. Eso sin contar que a la que te descuidas no puedes seguir la partida en SteamOS porque acaba de llegar un update del juego o que en Switch 2 mis hijos prefieren ponerse con Mario Kart World.

    Si os digo la verdad, con los ojos cerrados me llevaría PS Portal, no por el cacharro en sí, sino por seguir con Death Stranding 2, al que, si hace falta, le dedico un rato más haciendo un esfuerzo ímprobo de ocultación con el resto de la familia. Pero me tira para atrás las conexiones: en hoteles y establecimientos de vacaciones no suele haber problema, pero en la casa familiar sin Wi-Fi, pero con 5G ilimitado, no hay forma de que funcione. De momento, las conexiones móviles no permiten disfrutar del «mando a distancia» de PS5.

    Así que por descarte he metido mi Analogue Pocket en la maleta, con la tarea pendiente de darle un repaso a los mejores shooter de los 80 y 90. Revivir los viejos clásicos de Konami (Salamander, Nemesis, Gradius, etc.), los de Taito con Darius y toda su prole y por supuesto otros muchos nombres de Irem, Toaplan y Capcom.

    Aunque os voy a ser sincero. Por si acaso me da un pequeño golpe de necesidad por jugar con títulos actuales, de paso he metido Steam Deck para intentar completar el DLC de Sea of Stars, Switch 2 para ver si Donkey Kong Bananza me termina de enganchar y PS Portal por si la conexión me va bien y hay alguna oportunidad de jugar con Sam Porter Bridges. Uno, que es débil.